martes, 10 de septiembre de 2013

la peineta en el limbo

Artículo publicado por José Marcos en EL PAIS el 8 de septiembre de 2013

"La Peineta, en el limbo"

El Vicente Calderón debería haber dejado de ser el hogar del Atlético en 2011. O en 2012. Y así sucesivamente. El último plazo para mudarse aLa Peineta lo ponía recientemente el presidente del conjunto rojiblanco, Enrique Cerezo, en el verano de 2015. Mientras, el cronómetro que el Ayuntamiento y el club pusieron en marcha el 5 diciembre de 2011 en la presentación de la remodelación del estadio de San Blas, que entonces se decía que estaría listo para la temporada 2014-2015, supera ya los 630 días —el reloj en total puede contar hasta 9.999 días, más de 27 años— sin que haya habido avances significativos. Ayer tampoco llegaron.
Tras sucesivos gatillazos fruto de la burbuja inmobiliaria que reventó en 2008 trastocando los planes iniciales de los responsables del club y del exalcalde Alberto Ruiz-Gallardón, la elección de Tokio como sede de los Juegos Olímpicos de 2020, con Madrid relegada al tercer puesto, deja a la Operación Calderón sin un impulso que se antojaba decisivo tras años de parálisis. Por mucho que desde el club y FCC insistan en que el estadio se terminará (de no hacerlo, la constructora afrontaría una penalización). “El compromiso es construirlo”, afirman desde la FCC. Aparte de la volatilidad en los plazos de ejecución de la hipotética casa del Atlético en el futuro, lo que está claro es que las inversiones —en total 1.500 millones de euros— que se iban a licitar en infraestructuras se han quedado en humo. Incluido el aparcamiento para 3.000 coches o las estaciones de cercanías previstas alrededor del que iba a ser el estadio olímpico y colchonero.
Desde que la piqueta entró en La Peineta a finales de 2011, con un retraso de tres años sobre los planes iniciales —el Atlético llegó a difundir unas fotos del coliseo tomado por camiones y excavadoras en marzo de ese año, aunque no le otorgaron las licencias de obras pertinentes hasta julio—, las obras, responsabilidad de FCC, no han experimentado avances significativos. “La actividad no es la acorde al ritmo propio de cualquier obra, en la que se busca rapidez para ahorrar costes. Aquí se estaba pendiente del empujón de los Juegos”, explica un ingeniero que sigue al día los detalles de la evolución en la construcción del estadio.
En este tiempo se han acabado de poner los pilotes de hormigón del recinto, unos cimientos con hasta 30 metros de profundidad dada la abundancia de sepiolita (es frágil) en el subsuelo. En la fase actual se estaba colocando una losa gigantesca de cemento y ferralla sobre esos pilotes. Por encima ya asoman puntales de hormigón con hierro sobresaliendo para el teórico siguiente escalón de las obras.
Un año después de que este diario desvelara los planes de demoler el Calderón y la cercana fábrica deMahou en el paseo de los Pontonespara levantar en su lugar torres de hasta 17 plantas (la idea original era de 30 alturas), unos 1.600 pisos al cambio, Ayuntamiento y Atlético firmaron en 2008 un convenio para que el club se trasladara de Arganzuela a San Blas. Ganaba así un campo nuevo de 73.000 asientos, 20.000 más de los actuales, que FCC construiría con un coste de 160 millones. La operación, que no reportaría beneficios económicos al club —en un primer momento lo dio por hecho, además de contar con 80 millones extra para fichajes—, se completaba con el soterramiento del último tramo de la M-30 para completar Madrid Río. FCC costearía las obras (el contrato firmado con el club preveía un gasto de 218 millones, más 41 por la parcela) con la venta de casi 2.000 viviendas. Sin embargo, lo convenido en papel no superó la llegada de la crisis, y los plazos se fueron retrasando, sobre todo por la parte del Atlético (que debía más de 200 millones solo a Hacienda a 30 de junio de 2012).
La fórmula en que el club lleva años pagando parte de los 41 millones de la parcela de La Peineta resume por las que pasa la tesorería colchonera. Desde 2009 el Ayuntamiento ha recibido miles de entradas para partidos del Atlético como local en la Liga y Copa del Rey por valor de unos cinco millones. Un pago en especie que al Atlético le ha supuesto ahorrarse de momento el 10% del precio de los terrenos, ya que las localidades le salen gratis. El Ayuntamiento afirma que ha repartido el 83% de las entradas entre escuelas de fútbol municipales y el resto las ha destinado a patrocinadores y voluntarios de Madrid 2020. En contraposición a las dificultades rojiblancas, Mahou, en una política de plazos consumados, inició los trabajos de demolición de su fábrica a finales de 2010. La cervecera pagó entre tres y cuatro millones de su bolsillo en unas tareas que apenas duraron un año.
Frente a la solvencia de Mahou, las dudas sobre la capacidad del Atlético para costear las obras de La Peineta —inaugurada en 1994, costó 50 millones y apenas ha sido utilizada en escasos certámenes de atletismo— llevaron al Ayuntamiento a comprometerse a costearlas en último extremo, en caso de celebrar las Olimpiadas. “Con independencia de que Madrid organice los Juegos, actualmente se están realizando obras en el estadio para convertirlo en uno de los más modernos del mundo. Su finalización está prevista para 2015, y el responsable de su construcción y financiación es el Ayuntamiento de Madrid, propietario de la sede, que ha aportado las correspondientes garantías”, establece el informe que la candidatura presentó al Comité Olímpico Internacional.
Para facilitar el traslado del Atlético a La Peineta y enmendar de una vez la principal operación urbanística pendiente en la almendra central de la capital, la Asamblea de Madrid aprobó el pasado junio la nueva Ley de Patrimonio Histórico. El PP, con mayoría absoluta, incluyó un apartado que desbloquea expresamente la operación. La disposición minimiza ostensiblemente la imposibilidad de construir edificios de más de cuatro plantas (tres plantas más ático), decidida por Esperanza Aguirre en la Ley del Suelo de 2007. Los Ayuntamientos solo podrían autorizar la construcción de edificios singulares con una altura superior “cuando concurran circunstancias especiales debidamente apreciadas y motivadas”. La limitación solo sería de aplicación en los planes urbanísticos aprobados a partir de la entrada en vigor de la norma.
Con todo, el Ayuntamiento y la Comunidad aprobaron una modificación urbanística en 2009, permitiendo tirar el estadio y la fábrica para construir torres de hasta 17 alturas; es decir, muy por encima del límite legal. El Tribunal Superior estimó en enero de 2012 un recurso que bloqueó la operación. Para resolver el entuerto, la Ley de Patrimonio recoge que el límite de cuatro alturas aprobado en tiempos de Aguirre no afectará al suelo que ya era urbano en 2007. Pero, sin la ola olímpica, se antoja que el proceso se alargará en el tiempo, si no es que se detiene por completo. El Atlético, de momento, se queda en su hogar desde 1966. Y pinta que por mucho tiempo.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Unos prismáticos para ver el mundo desde Madrid

Artículo publicado en EL PAIS el 9 de septiembre de 2013 por 







viernes, 6 de septiembre de 2013

RON ARAD en Ivorypress

Noticia publicada en arqutiecturaviva.com

Con motivo del ciclo de exposiciones sobre arquitectura que Ivorypress Space celebra cada año, la galería madrileña acoge, hasta el 9 de noviembre, la muestra dedicada a Ron Arad (Tel Aviv, 1951). Resultado de la búsqueda de expresión con diferentes materiales —acero, aluminio, polietileno o Corian—, los objetos de producción industrial, las maquetas y los proyectos arquitectónicos, incluidos en el recorrido, comparten el propósito del israelí que afirma: «El único principio es no basarse en lo que ya existe». Dentro del marco de la exposición, el 6 de septiembre tendrá lugar una mesa redonda, moderada por Elena Ochoa Foster, en la que participarán, junto con Ron Arad, Francisco Mangado y Javier Mariscal.




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jueves, 5 de septiembre de 2013

Sobre el Mercado de Barceló

"El mercado sigue en el jardín"

Artículo publicado en EL PAIS por Antonio Nieto

Los comerciantes de Barceló ya recorren virtualmente los pasillos del nuevo mercado, que espera estrenarse a mediados de febrero de 2014. De momento lo siguen observando desde la distancia, a pocos metros, en alguno de los seis pentágonos instalados sobre los Jardines del Arquitecto Ribera, donde tuvieron que mudarse hace cuatro años mientras se realizaban unas obras que debían haber acabado en primavera de 2011. Ahora, lo que está en el aire es el futuro de esta construcción temporal que fue ideada para ser desmontada y recuperar los jardines. El Ayuntamiento estudia mantenerla, toda o en parte, para crear un jardín interior, una biblioteca o una sala de lectura, entre otras alternativas. 

Vecinos y oposición pusieron la voz de alarma cuando advirtieron la nueva alternativa contemplada por el Consistorio. En el pliego de condiciones del concurso que sacó el Ayuntamiento para la reestructuración del mercado se podía leer: “Una vez terminado y entregado para su uso y destino el nuevo edificio de mercado y desmontada que sea la instalación temporal, se urbanizará y ajardinará de nuevo los denominados jardines del Arquitecto Pedro Rivera, restituyendo bien su estado primitivo o bien un nuevo diseño con plantación de nuevas especies”.
La propia Administración, durante el inicio de las obras del mercado, difundió una nota de prensa que decía: “Hay que destacar que la ligereza de los materiales del mercado temporal hace posible su reutilización en otras zonas de la ciudad, una vez haya terminado su función inicial”.
A la izquierda, el nuevo mercado. A la derecha el temporal. / C. ROSILLO
El tema se trató en la comisión permanente ordinaria de Urbanismo y Vivienda a finales de julio, tras una pregunta formulada por el concejal sociali sta Marcos Sanz. “Vamos a ver si existen otras alternativas a desmontar una cosa y ponerla en otro sitio, y quizá podamos combinarla, una zona verde con un desmontaje parcial en donde exista una sala de lectura, unos columpios o incluso un jardín interior”, contestó el coordinador general de gestión urbanística de Madrid, Juan José de Gracia. Y añadió: “Yo creo que es misión de la junta el hablar con los vecinos fundamentalmente de esa zona”.
Sin embargo la Asamblea Ciudadana del Barrio de Universidad (ACIBU) niega que, de momento, el actual concejal de centro, David Erguido, se haya puesto en contacto con ellos, o con José Carlos Nicolau, de la Asociación Vecinal del Barrio de Justica. Con quien sí hablaron fue con Enrique Núñez cuando ocupaba el mismo cargo y aseguran que llegaron a la conclusión que lo mejor para la zona era desmontar la estructura. Erguido ha dejado caer en más de una ocasión que esta se podría aprovechar. En declaraciones al medio Gente Digital llegó a decir que la idea era poner una biblioteca o hacer un jardín interior en ese espacio. A menos de 30 pasos ya hay un edificio recién terminado destinado para una biblioteca.
“El espacio está muy colmatado”, opina Sanz, que también subraya que el proyecto se hizo con carácter provisional. “Lo que la plaza exige es volver a ser una plaza. La pregunta ahora sería adónde se podría trasladar la estructura y para qué. Lo primero que se nos viene a la cabeza sería utilizarlo como contenedor cultural”.
Como el nuevo mercado (que se licitó en 2009 por 43 millones de euros), el temporal fue ideado por Nieto Sobejano Arquitectos. Costó cinco millones de euros. “Se puede desmontar, pero hay que hacer obra”, explica un portavoz consultado por este periódico. 

eauclmT. Conferencia "Sydney Opera house, la geometría esférica"

eauclmT
La Escuela de Arquitectura de Toledo, desde la Cátedra Miguel Fisac, fruto del convenio de colaboración entre la UCLM y la Fundación LAFARGE España, organizan
La conferencia de presentación del Curso 2013-2014 (Sydney Opera House, la geometría esférica)   el jueves 12 de septiembre, a las 17:00 horas, en el edificio 1 del campus tecnológico de la Fábrica de Armas de Toledo.


Lin Utzon es una reconocida artista danesa. Su vida ha estado marcada por la trayectoria que inició su padre, el arquitecto danés Jorn Utzon, uno de los maestros de la arquitectura del siglo XX.
En Australia siendo una niña encontrará que las bases de su desarrollo como artista estarán fundadas en la sensibilidad hacia la naturaleza y la tonalidad de la luz, temas propios de los artistas escandinavos.
Estos primeros intereses se combinan con la experiencia de sus primeras clases de pintura y escultura en Sydney.
Más tarde, durante su estancia en Japón, estudió las técnicas tradicionales de los artesanos de aquella cultura:
textil, grabado, cerámica, vidrio...A través del diseño textil se introdujo en el teatro no y kabuki.
De vuelta en Dinamarca, todos los conocimientos que interiorizó en el lejano Este condujeron a Lin  hacia el estudio de las técnicas de serigrafía, estampado de telas y ropa de diseño.
Federico Climent es arquitecto por la ETSAM. Director de la revista de arquitectura D’A desde 1988 hasta 1993, ha publicado diversos libros sobre la obra de Utzon, Sáez de Oíza, Broner, Sert, Miró y la Lonja de Palma, así como textos en revistas especializadas.

Ha sido Director del Taller Internacional
del COAIB y del Máster de diseño del paisaje de la UIB. Y pronuncia habitualmente conferencias como profesor invitado en distintas universidades.

Ha obtenido diversos premios en concursos de arquitectura y fue finalista de los premios FAD 1997, también ha comisariado y diseñado el montaje de múltiples exposiciones.

Actualmente es Coordinador de Estudios y Proyectos del Área de Infraestructuras del Ayuntamiento de Palma de Mallorca, donde se desarrollan proyectos de equipamientos municipales y espacios libres públicos así como diversas familias de objetos de diseño para el mobiliario urbano.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Edificio de nueva planta en la Gran Vía

"Un diente de oro para la Gran Vía"
Artículo publicado en EL PAIS por Cristina Pop el 28 de agosto de 2013
El número 48 ya no brilla por su ausencia en la esbelta sonrisa de la Gran Vía. El incómodo hueco que dejó en 2011 la demolición de la sede del banco Atlántico ha sido remplazado por un bloque de viviendas de lujo que es el primer edificio nuevo construido en la avenida madrileña desde 1932. Por dentro todavía huele a recién pintado, a madera de nogal y a polvo de obra. Por fuera se ha sacudido el andamiaje y en octubre pretende comenzar a abrir las puertas de los 97 apartamentos de alto standing que alberga. La que ya funciona a pleno pulmón es la tienda de moda C&A que ha conseguido un lugar en esta milla de oro alquilando el local comercial de 2.500 m² en las faldas del bloque.
La construcción de 13 plantas quiere hacer de la Gran Vía un lugar igual de ansiado para vivir como lo es la quinta avenida de Nueva York. La exclusiva localización y las vistas de ensueño han de ganarle el pulso al tráfico, al bullicio y a la decrepitud de las calles adyacentes.
El reputado Rafael de la Hoz firma una fachada de piedra y cristal cuyo mayor reto era desaparecer en una calle simbólica que en 2010 celebró 100años desde que el rey Alfonso XIII diera el pistoletazo de salida a la demolición de 300 edificios para construirla. “Sin duda, se pretendía llamar poco la atención. La Gran Vía fue una construcción unitaria, se levantó todo al mismo tiempo. Además estamos en frente del gran edificio Capitol y había que ser respetuoso. No era el lugar ni el momento para dar gritos”, cuenta el arquitecto de construcciones como el Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles o la Universidad Popular de Alcobendas.
De la Hoz tuvo que armonizar un importante desnivel, ya que el Palacio de la Prensa tiene una altura mucho mayor al edificio que está en el número siguiente. Por esta razón decidió hacer un juego de volúmenes con las terrazas de los apartamentos de lujo que visualmente resulta en una escalera descendiente en dirección a Plaza de España. Respecto a los materiales, el arquitecto aclara que “el diseño inicial utilizaba revoco para la fachada al igual que muchos otros de los edificios de la avenida, pero la empresa propietaria, que luego desarrolló el interior, prefirió cambiarlo por un granito gallego”.
La compañía en cuestión es la sociedad limitada Valmarcasa Constructores-Promotores con sede en La Coruña. Rafael Vázquez tiene 36 años y es el jefe de esta obra que se conoce desde el primer tornillo hasta el último pomo. Partiendo de la piscina de la azotea, pasando por el solarium, el gimnasio y la sauna, va abriendo las puertas de los diferentes tipos de vivienda. Desde estudios de 50 m² con y sin terraza, pisos de una habitación, dos, tres y hasta dúplex de 310 m² con cuatro dormitorios, tres cuartos de baño y vestidor. Los precios van desde los 500.000 hasta los tres millones de euros y, según los propietarios, ya han vendido el 50%.
La promoción se dirige a un público que aprecie ir al teatro y volver a casa caminando o le apetezca asomarse a la ventana a ver qué actores de Hollywood pasean por las premieres del cine Capitol. Entre ellos hay inversores que quieran comprar una planta para alquilar, ejecutivos que vivan a caballo entre varias capitales, gente del mundo de la cultura y todo aquel que se pueda permitir abrir la ventana al mundanal ruido y cerrarla en el lujo más absoluto.
“Los pomos han sido diseñados exclusivamente para esta promoción, cada grifo cuesta más de 300 euros, las duchas son de mármol macizo y las puertas anti-incendios las mejores que hay en el mercado”, va enumerando Vázquez cada detalle que pretende hacer la vida de los residentes de Gran Vía 48 más fácil todavía. Además tendrán a su disposición servicios de limpieza y de seguridad las 24 horas además de una recepción que nada tendrá que envidiarle a la de un hotel.
Los obreros todavía trabajan en los últimos detalles del edificio. Han llegado las cajoneras y las baldas de los armarios empotrados. El piso piloto ya tiene toda la domótica en marcha. Controla las luces, las persianas, se acuerda del ambiente que quieres en tu casa y activa la aspiradora centralizada de cada piso.
En las catacumbas del edificio la exclusividad también está presente. Albergan un párking automatizado para 320 plazas en las que el usuario deja el vehículo en una plataforma que se lo lleva y lo deposita en una sima robotizada de unos ocho pisos de profundidad. Con ello se pretenden subsanar también la carencia de plazas de aparcamiento en el centro e invitar a los automóviles de los edificios colindantes.
“Esta es la esquina más cotizada del edificio”, explica Vázquez sobre la terraza de un dúplex desde la que sus propietarios podrán tomar las uvas la próxima noche vieja mirando el reloj de la Puerta del Sol. Desde Gran Vía 48, son las vistas de los tejados de Madrid que aparecen sin avisar al girar por un pasillo las que verdaderamente valen su peso en oro.

MO House de FRPO Rodríguez & Oriol en Aravaca

Noticia publicada en arquitecturaviva.com

La geometría de esta casa está definida por la voluntad de integrarse en su singular contexto, un bosque situado a las afueras de Madrid. Su forma se disgrega para adaptarse a la posición de los grandes pinos que colonizan la parcela, cuyos troncos forman los nodos fijos del replanteo. Partiendo de esta premisa contextual, el programa de la casa se trasladó con sinceridad a una serie de piezas rectangulares, cuya combinación dio lugar a un proceso iterativo con 24 soluciones, de las cuales se ha construido finalmente una. La idea era alcanzar, a partir de un programa doméstico convencional, una experiencia espacial compleja, contando con unas geometrías básicas y unas leyes de combinación muy sencillas.

La distribución resultante —un conjunto de pequeños pabellones concatenados a lo largo de un eje sinuoso—, si bien permite dar cuenta de su contexto, presenta un coeficiente de forma inadecuado desde el punto de vista energético. De ahí la importancia de la solución constructiva adoptada, de paneles contralaminados de madera natural con tan sólo 72 milímetros de espesor, pero con una alta capacidad aislante. Fabricados mediante corte por control numérico, estos paneles conforman la estructura de la casa; su ligereza permite que el impacto de la cimentación —micropilotes de acero de 2 metros de profundidad— sobre el terreno sea el mínimo posible.