viernes, 27 de enero de 2012

LA TABACALERA: dos años más de experimento

Artículo publicado en EL PAIS por MARTA FERNÁNDEZ MAESO en Madrid el 22 de enero de 2012 



“Esto no deja de ser un experimento, pero que ya lleva casi dos años”. Y le quedan al menos otros dos. Carlos Calderón forma parte de la comisión de comunicación del Centro Social Autogestionado La Tabacalera de Lavapiés. Es la asociación que desde marzo de 2010 administra parte del edificio de la antigua Fábrica de Tabacos de Madrid, en la glorieta de Embajadores, a partir de un convenio de cesión de uso con el Ministerio de Cultura. A finales de 2011, aún con el Gobierno del PSOE, renovó el acuerdo por dos años prorrogables. Ahora toma impulso, con una nueva forma de organizarse y reforzando su oferta social y cultural.
“Desde finales de 2011, tenemos respaldo jurídico para seguir aquí, creando, ofreciendo actividades propuestas y materializadas por los propios ciudadanos, durante al menos dos años”, sintetiza Calderón, vecino del barrio de 45 años que conoce el inmueble desde niño y ha vuelto cautivado por el proyecto de La Tabacalera. El texto legal se hará público mañana, durante “una jornada de trabajo y reflexión”.
La Secretaría de Estado de Cultura confirma la vigencia del nuevo acuerdo, sin aportar más datos. Nada explica acerca del Centro Nacional de Artes Visuales proyectado en el edificio, adjudicado en 2009 (tras impugnarse su asignación en 2008) con un presupuesto de 30 millones de euros. “Eso sigue como estaba, no hay nada nuevo”, señalan desde el despacho elegido —Estudio Nieto Sobejano—, en alusión a la paralización de la iniciativa.
El estancamiento del proyecto contrasta con su imprevista contrapartida: el dinamismo que se respira en La Tabacalera. La iniciativa, pionera y compleja, vive tiempos de cambio y nuevo impulso. La jornada de mañana es un buen ejemplo: el programa incluye desde la limpieza a la presentación de los objetivos para los próximos tres meses. Los integrantes del colectivo insisten en que se trata de un proyecto “vivo” y “cambiante”, en continua renovación. Pero hay algunos retos que marcan esta nueva etapa.
» Fortalecer los talleres. Son a la vez causa y consecuencia de La Tabacalera. Las actividades culturales, sociales y educativas, siempre gratuitas, que acoge la antigua fábrica de tabacos desde hace casi dos años suelen variar con el tiempo. Todas se basan en su máxima informal: “El que la propone, se la come”. Cualquiera interesado en hacer algo —desde un taller de flamenco a utilizar un espacio como estudio artístico o para ensayar—, solo tiene que informarse sobre lo que ya existe, definir sus necesidades y pensar qué puede aportar al centro (grupos de trabajo, turnos de limpieza o barra…), explica la web.
El sistema se mantiene, pero estrena una mayor garantía de continuidad: “Como ahora tenemos dos años asegurados, podemos plantear iniciativas a más largo plazo”, comenta Rafael Esteban, periodista de 52 años y miembro del colectivo. Quienes se animen solo necesitan ganas de participar: las actividades son gratuitas y las colaboraciones, voluntarias.
En la oferta actual (disponible en blogs.latabacalera.net/talleres/) hay una gran variedad, desde clases de idiomas —uno de iniciación al árabe acaba de empezar, por ejemplo— a ensayos abiertos de circo, clases de danzas tradicionales o informática. “Puedes venir cualquier día y, con solo media hora de diferencia, el centro cambia completamente”, dice Calderón.
» Nueva organización. De los “pétalos” en que se organizaban inicialmente a las comisiones —popularizadas por el 15-M—, La Tabacalera siempre ha estado regida por una asamblea abierta a toda persona relacionada con el centro. Es una de las pocas cuestiones fijas desde el inicio y se corresponde con su espíritu participativo, integrador y horizontal. Pero ahora sus reuniones se espacian y solo se celebrará una asamblea ordinaria al mes.
Semanalmente se reunirán las comisiones (grupos especializados en diversas áreas —economía, comunicación, respeto...—, que llevan ya unos meses funcionando) y tomarán sus decisiones. Solo en caso de que sea necesario —un tema que afecta a varias áreas, como la autorización de una actividad de una organización externa— se reunirá “de urgencia” la asamblea. “Así pretendemos ser más operativos”, aclara Calderón. Las comisiones trabajarán, además, con planes trimestrales de objetivos, como los que presentan mañana.
» Mejorar la infraestructura. Aparte de albergar un novedoso modelo de gestión, la antigua Fábrica de Tabacos de Madrid es en sí misma un Bien de Interés Cultural. Los miembros de La Tabacalera destacan por eso su empeño en garantizar el cuidado del edificio, “hasta en la más mínima reforma”, recalca Calderón. Con la ampliación de su permiso, planean continuar mejorando el inmueble, que ellos mismos se encargaron de habilitar cuando el Ministerio de Cultura les cedió por primera vez el uso en 2010. La primera reforma afectará a los baños, que está previsto renovar durante la primera parte del encuentro de mañana.

Más adelante, se irá decidiendo en función de las necesidades. Por proponer que no quede: “Solo es una hipótesis, pero sabiendo que estaremos aquí dos años mínimo, podríamos plantear algo parecido en plan calefacción”, sugiere Rafael Esteban. Algunos visitantes pueden sentirse sorprendidos por la estética del edificio y considerarlo algo descuidado, pero los miembros del colectivo están razonablemente satisfechos. Hay que recordar que manejan un presupuesto mínimo (no tienen subvenciones públicas, se financian con lo que recaudan en eventos especiales) y todos los colaboradores son voluntarios.
» Trabajar por la continuidad. “Desde que firmamos el primer acuerdo de cesión de uso, estamos trabajando en el siguiente”, advierte Calderón. La comisión de comunicación rechaza que la prolongación del permiso para la actividad de La Tabacalera se aprecie como un éxito puntual. “El proyecto siempre ha contado con el apoyo del Ministerio de Cultura y estaba previsto que, si no había razones de peso para dar por terminado el acuerdo (que no las hay, los compromisos se cumplen por ambas partes), La Tabacalera seguía”, aclaran por correo electrónico.
En todo momento destacan “el contacto fluido y la franca colaboración” que han mantenido hasta ahora con la Dirección General de Bellas Artes, responsable del edificio. Ahora esperan repetir esa buena relación con el nuevo Ministerio, con el que aún no han contactado. Rafael Esteban resume: “Somos un centro social que ha abierto una vía de relación con la Administración, en el que los ciudadanos son protagonistas, no solo espectadores o clientes. Ahora toca profundizar en esta nueva forma de institucionalidad”.



TALLER 100x100 CORRALAS

  • Dónde: Matadero Madrid
  • Cuándo: Del 24 de Enero al 3 de Febrero de 2012
Taller comisariado por Iván López Munuera en el que participarán alumnos de la Universidad Europea de Madrid pertenecientes a los grupos de Nerea Calvillo, Víctor Navarro, Uriel Fogué, Andrés Jaque y Miguel Mesa.
Entorno a 500 viviendas de la ciudad de Madrid son corralas. Se trata de una tipología de vivienda que ha sobrevivido a lo largo de cinco siglos, testigos históricos donde generaciones enteras de familias han habitado, donde se han montado espléndidos escenarios teatrales, organizado verbenas y kermes en sus patios, donde se han improvisado jardines comunitarios en los corredores o compartido zonas de aseo y fuentes… Las corralas son pues casi como máquinas del tiempo que han ido transmitiendo entre sus paredes una forma de vivir muy particular.


LAS TRES GRANDES PINACOTECAS DE MADRID BATEN RÉCORDS

Artículo publicado en EL PAIS el 2 de enero de 2012 por EFE 


Por primera vez, los tres principales museos de arte de Madrid: el Reina Sofía, el Thyssen-Bornemisza y el Prado han batido sus propios récords de visitantes. EL PAÍS lo avanzó en noviembre, pero ahora las cifras ya son definitivas e incorporan la campaña navideña. Con 2,7 millones visitantes en el caso del Reina Sofia, 1,07 millones, en el caso del Thyssen y 2,9 millones, en el caso del Prado, el 2011 será un año difícil de olvidar. Estos tres museos, que conforman el denominado Triángulo de Oro del arte de Madrid, nunca habían conseguido ese volumen de visitantes que supone un incremento de un 17%, un 30,3% y un 9,03%, respectivamente, frente a 2010, han confirmado hoy a las tres pinacotecas. Por otra parte, CaixaForum Madrid volvió a superar el millón de visitantes durante el pasado 2011.

Además el año dijo adiós con otro récord de visitas registrado en el Thyssen-Bornemisza que organizó la exposición del pintor hiperrealista español Antonio López que fue vista por 320.000 personas. En la historia del Reina Sofía el año 2011 es un hito, porque ha logrado batir todas las marcas anteriores con unas 400.000 personas más este año con respecto al ejercicio anterior en el que fueron 2,3 millones. Este incremento está dentro de la línea alcista y en continuo crecimiento del número de visitantes que está logrando el Reina Sofía desde 2008, cuando su cifra de visitantes era 1,8 millones.

En 2011, el Reina Sofía ha organizado 20 exposiciones, entre las cuales cabe destacar las dedicadas al movimiento de la fotografía obrera y los artistas Yayoi Kusama, Lygia Pape, Elena Asins, Alighiero Boetti, Soledad Sevilla, Raymond Roussel y Antoni Muntadas. También, el museo abrió al público las salas que acogen el período artístico comprendido entre 1962 y 1982 dentro del proyecto de remodelación que la dirección del museo está acometiendo para mostrar su colección permanente.

Para el Museo Thyssen-Bornemisza, el 2011 ha sido el año con más visitas de las dos décadas de su historia con 1,07 millones de visitantes, lo que supone alrededor de un 30% más que en el anterior ejercicio, cuando acudieron 821.099 visitantes. Hasta la fecha, la cifra más elevada de visitas que había registrado el Thyssen, que celebra este año el vigésimo aniversario de su apertura, fue en 2007 con 976.150 visitantes. La exposición dedicada al pintor hiperrealista español Antonio López consiguió unas 320.000 visitas, batiendo un récord de afluencia de visitantes a exposiciones temporales, anteriormente detentado por Gauguin y los orígenes del Simbolismo (2004-2005), con 279.591 visitantes, seguida de Van Gogh. Los últimos paisajes (2007), con 237.717.

El Prado 2,9 millones

Por su parte, El Prado recibió un total de 2.911.767 visitas en 2011 lo que supone que por primera vez en su historia el museo ha superado la barrera de los 2,9 millones de visitantes tras haberse consolidado en los 2,7 millones durante los últimos tres años. En 2011, 234.000 personas se mostraron más interesadas en recorrer las salas del museo con respecto a 2010. De los 2,9 millones de personas que acudieron al Prado en 2011, casi 920.000 visitaron las exhibiciones temporales, de las cuales unas 218.000 corresponden a la muestra El Hermitage en el Prado que se clausura en marzo próximo. El Prado ha contabilizado aparte los casi 864.000 visitantes que han acudido a ver sus exposiciones El Prado en el Hermitage y Goya. Luces y sombras celebradas en San Petersburgo y Tokio, respectivamente, con motivo del programa Prado Internacional. Sumando las cifras registradas en Madrid y sus muestras foráneas, El Prado ha recibido 3,8 millones de personas, según la nota de prensa.

Además, CaixaForum Madrid volvió a superar el millón de visitantes (en total 1.000.136) durante el pasado 2011. Entre las diferentes actividades que tuvieron lugar en el equipamiento durante el año pasado, la mayor afluencia de público la registraron las exposiciones, seguidas de las actividades educativas, los conciertos, las actividades familiares, los ciclos de humanidades y los proyectos sociales. El promedio de actividades que realizó cada uno de los visitantes durante su estancia en CaixaForum Madrid fue de 1,30, lo que sitúa el número total de visitas en 1.303.631.

La primera gran retrospectiva dedicada en España a Delacroix, los tesoros arqueológicos de la civilización de Teotihuacan, y el recorrido por la relación personal y artística de Lorca y Dalí, y el universo fotográfico de Jacques Henri Lartigue han sido las propuestas expositivas más concurridas del Centro Social y Cultural de la Obra social "la Caixa" en Madrid.



EL PROYECTO MADRID RIO EN THE NEW YORK TIMES

In Madrid’s Heart, Park Blooms Where a Freeway Once Blighted

Even on a chilly Thursday afternoon in December, the old men, engulfed in cigar smoke and reading newspapers, were sitting around chess tables under tall pines. Nearby, a young woman had strung her line between the trunks of two mulberry trees to practice tightrope walking.
Behind her, hypnotized toddlers stared into a small oval fountain full of swirling water, and cyclists pedaled across new bridges with cement roofs that are shaped like upside-down canoes and also across a new steel forked bridge, an elegant nod to industrial-age steelwork, with a great view of the royal palace on its hill.
The park here, called Madrid Río, has largely been finished. More than six miles long, it transforms a formerly neglected area in the middle of Spain’s capital. Its creation, in four years, atop a complex network of tunnels dug to bury an intrusive highway, also rejuvenates a long-lost stretch of the Manzanares River, and in so doing knits together neighborhoods that the highway had cut off from the city center.
All around the world, highways are being torn down and waterfronts reclaimed; decades of thinking about cars and cities reversed; new public spaces created.
Most famously, in beauty-mad San Francisco, the 1989 earthquake overcame years of entrenched thinking: theEmbarcadero Freeway was taken down, which reconnected the city with its now glorious waterfront. In Seoul, the removal of a stretch of highway along the now-revived Gaecheon stream has made room for a five-mile-long recreation area called Cheonggyecheon. In Milwaukee, the destruction of the Park East freeway spurhas liberated acres of downtown for parks and neighborhood development. Even the nearly-30-year, bank-busting Big Dig fiasco made Boston a better place by tunneling a downtown highway, though it was obviously nobody’s idea of a stellar urban redevelopment project.
In New York, city and state officials are inching closer to tearing down the Sheridan Expressway, a mile-and-a-quarter-long gash in the South Bronx connecting the Bruckner and Cross Bronx Expressways, perhaps to replace it with homes, commercial spaces, playgrounds, swimming pools and soccer fields arrayed along the Bronx River.
But Madrid Río is a project whose audacity and scale, following the urban renewal successes of Barcelona, Spain’s civic trendsetter, can bring to a New Yorker’s mind the legacy of the street-grid plan, which this year celebrates its 200th anniversary. That’s because the park belongs to a larger transformation that includes the construction of dozens of new metro and light-rail stations that link far-flung, disconnected and often poor districts on Madrid’s outskirts to downtown.

On my way from the park one day I came across Marisa Álvarez, a physical therapist, who told me that her commute from Móstoles, a sprawling, hard-hit suburb to the southwest of the city, took nearly an hour and a half each way before the new metro arrived. Now, it’s 45 minutes. The metro had changed her daily life, she said.
 “This is like new lungs for us,” is how Pilar López described what the new park has changed in hers. At 73, she said she has lived for more than a half-century in an apartment in a housing project nearby, suffering the fumes and noise from the highway.
“When the highway was here, I sat on my sofa and watched television all day,” she told me. “Now I feel healthy again because I walk with my friends in the park for hours.”
During the 1970s, the M-30, a ring road constructed along both sides of the river, ripped a crippling gash through the city. Neighborhoods on both sides of it declined. Tourists had little or no clue this area of town even existed, and most Madrileños avoided it, save for trips to the soccer stadium of Atlético Madrid or along the highway, which turned into an infamous bottleneck.
That was then. Two centuries back, Goya painted bucolic picnickers in shaded pastures above the Manzanares. After decades of the highway, they’re returning.
The park is still a work in progress. A stretch of highway has yet to be moved underground, and the soccer stadium needs to be torn down. The whole place, in barren weather, anyway, has a slightly rough-and-ready air, which is what you would expect, considering that Alberto Ruíz-Gallardón, the city’s populist mayor (who has just been named Spain’s justice minister), a conservative, ordered the burying of the M-30 before there was any plan for a park


martes, 29 de noviembre de 2011

La primera obra maestra del Museo del Prado

Artículo publicado por Daniel Verdú, en EL PAIS el 17 de noviembre de 2011


La primera obra maestra que se puede ver al llegar al Museo del Prado es -y se puede ver desde bien lejos-, el propio Museo del Prado. Su enorme contenedor. Así define su director, Miguel Zugaza, lo que representa la construcción del inmueble que proyectó Juan de Villanueva en 1875 para la compleja identidad de la principal pinacoteca española. Y se da la circunstancia que este año se ha hecho coincidir el festejo habitual de aniversario del museo (192 años) con el recuerdo de los 200 años de la muerte de Juan de Villanueva.

Para honrar a su arquitecto, el Prado ha reeditado dos textos sobre el edificio y sobre el trabajo de su arquitecto. El primero (El Museo del Prado. Biografía del edificio) es un denso libro de Pedro Moleón que muestra a través de un rigor y academicismos estrictos y fotografías y planos de la época la historia del inmueble. El segundo es un cuaderno con el texto del arquitecto Rafael Moneo (autor de la última ampliación que ha experimentado la pinacoteca) titulado El museo del Prado de Juan Villanueva, comentado por Rafael Moneo.

Ambos estuvieron el pasado 15 de noviembre en la presentación de los libros y expusieron su visión del arquitecto neoclásico y la historia de cómo éste abordó el proyecto que presentó en 1785 al Conde de Floridablanca y que nunca llegó a ver inaugurado. La idea inicial es que fuera una suerte de museo/archivo de ciencias naturales que iba a erigirse sobre unos terrenos propiedad de la ciudad de Madrid. Villanueva presentó dos proyectos. Uno con gran ornamento y pórticos en la fachada del Paseo del Prado (bastante costoso), y otro más sencillo y sobrio (el que conocemos hoy).
Y ese fue un punto de discusión entre los dos ponentes. Porque Moleón considera que la versión final del museo no corresponde a ninguno de esos dos proyectos y se trata de un tercer proyecto. Moneo, en cambio, rebatió la idea y aseguró que el proyecto que conocemos es prácticamente el mismo que el que se presentó en la maqueta de madera. Además, sostuvo que la sospecha de que Villanueva presentó un proyecto mucho más costoso que otro con la secreta intención de que quedara automáticamente descartado para poder construir el que realmente quería.

En todo caso, el diseño del Prado es una historia de dualidades. "Es la superposición de dos edificios longitudinales que se cruzan. Eso hace que los dos planos tenga la misma importancia. Por eso Villanueva diseñó dos fachadas principales", explicó Moneo. "Y la pieza clave es el ábside, el elemento que comparten los dos edificios", insistió.
Para el autor de la principal ampliación del Prado en sus 200 años de historia, que aumentó su superficie en 22.000 metros cuadrados, Villanueva era una mezcla de "pasión y mesura". "Él era muy consciente de la magnitud del proyecto", recordó Moneo, "en él había una delicadeza y una dulzura carente en el resto de arquitectos neoclásicos".
Para celebrar ambos aniversarios, el museo realizará el día 19 de noviembre itinerarios especiales guiados para conocer a fondo el edificio. Además, y durante toda esa jornada, ofrecerá acceso gratuito a su colección permanente.



lunes, 28 de noviembre de 2011

Soledad Sevilla transforma el Palacio de Cristal en una bóveda celeste

Articulo publicado en el periódico EL PAIS por Ángeles García el 10 de noviembre de 2011. 

Pionera en el arte de la instalación, Soledad Sevilla (Valencia, 1944) ha dedicado su obra a indagar en las relaciones entre materia, luz y espacio. Interesada siempre en el mundo de lo intangible, en la paradoja y en lo paradójico, Sevilla sorprende ahora con una transformación radical de uno de los espacios más emblemáticos de Madrid: el palacio de cristal del parque de El Retiro. El antiguo invernadero ha sido transformado en un palacio abovedado de un azul casi añil en el que los signos de puntuación le dan un aire de palacio árabe que mezcla la poesía con la virtualidad digital. Bajo el título de Escrito en los cuerpos celestes, es la obra más monumental de la artista.
Realizada expresamente para este espacio dependiente del Reina Sofía, Soledad Sevilla explica que en un primer momento tuvo un cierto pánico escénico. Había que trabajar con una superficie similar a la de la sala de las Turbinas en la Tate Modern de Londres. Pero era un reto natural porque el espacio es tan inmaterial como suelen ser sus instalaciones. "No soy escultora", precisa, "y por eso no se mirar en tres dimensiones. Pero sí soy pintora y el espacio es para mí siempre un reto. Lo complicado era la idea. Para la realización he contado con los mejores apoyos técnicos".
Manuel Borja-Villel, director del museo y responsable del encargo, describe la instalación como algo frágil, ligero y transparente que deja entrar a la naturaleza. "El cielo está dentro y fuera del espacio. Los elementos lingüísticos que decoran la bóveda apuntan ritmos y diferentes lecturas. Son anotaciones mentales de la autora que quien las contempla puede hacer suyos"




Una imagen de España. Fotógrafos estereoscopistas franceses (1856-1867)

Exposición: Una imagen de España. Fotógrafos estereoscopistas franceses (1856-1867, en el salón de Calcografía Nacional de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Es el espacio en el que la Fundación MAPFRE ha reunido la particular mirada que, gracias al desarrollo de la técnica estereoscópica, difunden de la España decimonómica tres fotógrafos: Joseph Carpentier, J. Andrieu y Ernest Lamy. También participan los editores Ferrier & Soulier y los hermanos Gaudin.

Ante los ojos del visitante se despliega una riqueza de elementos que ofrecen una amplia visión de la estereoscopía: además de la colección de imágenes que permiten al espectador experimentar la tercera dimensión, la muestra cuenta con libros de viaje, documentos sobre la técnica, cámaras y visores. Una suma que arroja un total de 130 piezas.
El primer segmento, El viaje fotográfico a España: el espectáculo de la imagen, presenta un yacimiento de imágenes que enriquecían el imaginario de los consumidores europeos de 1850 a 1860. En El artificio y la explotación de la visión espacial se recogen los esfuerzos y las investigaciones de la visión tridimensional y su aplicación a la fotografía. El cierre es un mosaico de obras que plasman lo más emblemático del país.
El eje central es un panorama del Madrid de mediados del siglo XIX, una vista circular prácticamente completa elaborada por Carpentier a partir de distintas tomas desde la antigua torre de la Iglesia de Santa Cruz. El deleite visual se complementa con reproducciones en gran formato de las fotografías originales y los aparatos ópticos para apreciarlas.
A propósito de la muestra, sus comisarios, Javier Piñar Samos y Carlos Sánchez Gómez, han abordado en la edición especial de un catálogo el desarrollo de la estereoscopía en España. Los especialistas señalan que entre 1856 y 1858 las expediciones de Carpentier, Gaudin y Ferrier pusieron en el mercado más de 500 imágenes. Una década más tarde, Ferrier, Lamy y Andrieu añadieron 600 vistas.
Una imagen de España. Fotógrafos estereoscopistas franceses (1856-1867) abre sus puertas mañana al ojo público. Estará en exhibición hasta el 22 de enero de 2012 en el recinto ubicado en Alcalá 13. Extracto del periódico EL PAIS. 24 de nov de 2011,escrito por Jhovanni Raga.